Un Cuerpo Saludable

Sin importar tus creencias, filosofía o religión, una cosa es innegable: el cuerpo es nuestro “vehículo” para llevar a cabo todos esos sueños y propósitos que tenemos como seres que hacemos parte de esto llamado vida.

Por ende, sobra decir que es de suma importancia mantenerlo saludable y en buena forma, siempre buscando las maneras más naturales y eficientes de brindarle la energía y el descanso que este necesita.

Sin embargo, tú y yo sabemos que esto a veces se hace difícil de lograr o de mantener una constancia en dichos cuidados y por innumerables factores como la falta de tiempo, las drogas, el licor, el cigarrillo, la contaminación ambiental y, claro está, la enorme cantidad de sustancias sintéticas, químicas y no naturales que acostumbramos a ingerir en el día a día o cada vez que nos queremos dar un “gustico” en el puesto de hamburguesas de la esquina.

Y no se trata de volverse un “beato” o santo en cuanto a no disfrutar de ciertas cosas (no tan saludables) de la vida, pero sí se hace menester el saber que, al no darle los cuidados básicos necesarios, nuestros cuerpos inevitablemente comenzarán a pasarnos factura, dejando de funcionar óptimamente de manera gradual o acelerada y afectando entonces nuestra calidad de vida.

Un ejercicio práctico que se puede llevar a cabo y por lo menos mientras uno va tomando más conciencia es el de “empatar”. Como reza el dicho “pecar y rezar para empatar” significa que, si le vas a meter licor o sustancias no adecuadas a tu organismo, al menos debes tener en cuenta que, antes y después de hacerlo, deberías compensar ese posible daño con algo de buen ejercicio y buena alimentación.

Aunque no es lo ideal (lo ideal sería evitar todo aquello que es dañino para nuestro cuerpo), al menos bajo la anterior perspectiva se trata de recuperar un poco el equilibrio saludable de las cosas y, afortunadamente, existen también terapias naturales como la niacina, la desintoxicación y el aceite de cannabis que ayudan a eliminar todas esas toxinas y residuos dañinos que a lo largo de los años hemos ido acumulando en nuestro organismo.

Al no darle los cuidados básicos necesarios, nuestros cuerpos inevitablemente comenzarán a pasarnos factura

Así que ya lo sabes… un enfoque INTEGRAL de tu salud debe tener en cuenta las buenas prácticas y costumbres para con tu cuerpo… pero también debe contemplar la parte mental, de la conciencia y de una dedicación permanente para verdaderamente lograr resultados que perduren en el tiempo y así permitirte vivir por muchos años de manera vital y saludable.

Y ese es precisamente mi propósito… ayudarte a encontrar esa armonía física y mental que tanto buscas.

Un abrazo.

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